Un diagnóstico oportuno permite iniciar tratamientos que protegen tu vista y previenen complicaciones mayores. Cuidar tus ojos es también cuidar tu calidad de vida. Aquí te mencionas algunas de las enfermedades de la retina y que la Dra. Liliana puede ayudarte.
Enfermedades
Retinopatía del prematuro
Es una enfermedad ocular que puede afectar a los bebés prematuros. Hace que crezcan vasos sanguíneos anormales dentro de la retina, y puede llevar a la ceguera.
La retinopatía del prematuro hace que los vasos sanguíneos crezcan de una forma anormal dentro del ojo, pudiendo tener escapes de sangre o sangrar. Esto conduce a la cicatrización de la retina, la capa de tejido nervioso del ojo que envía al cerebro los mensajes que nos permiten ver.
Cuando las cicatrices se encogen, tiran de la retina, separándola o desprendiéndola de la parte posterior del ojo (o fondo del ojo). En los casos más graves, esto puede provocar pérdidas en la visión e, incluso, la ceguera.

retinitis pigmentosa
Es una afección de base genética que conduce a la pérdida de la visión a lo largo del tiempo. Típicamente, las personas con esta afección empiezan perdiendo la visión nocturna, y más adelante, acaban por perder la visión diurna. Las personas con retinitis pigmentosa suelen tener otros problemas oculares que afectan a la visión, como importantes errores de refracción, opacidad del cristalino (cataratas) o inflamación de la retina. Puede haber antecedentes familiares de ceguera. En la mayoría de los tipos de retinitis pigmentosa, la pérdida de la visión empieza a principios de la adolescencia y continúa durante la etapa adulta. A veces, esta afección puede empezar antes o más adelante.
La pérdida de la visión ocurre muy lentamente. Cuando empieza, un niño puede:
- Ver brillos, luces intermitentes o destellos
- Costarle más tiempo que antes el proceso de adaptarse a la oscuridad
- Tener problemas para ver cosas muy hacia la derecha o muy hacia la izquierda

retinoblastoma
Es un tipo de cáncer ocular que afecta a la retina, la capa interna del ojo. Las células nerviosas de la retina captan la luz y envían imágenes al cerebro para que podamos ver. El retinoblastoma hace que crezcan tumores (masas de células) en la retina. Esto ocurre cuando las células nerviosas crecen de forma descontrolada y hace que el ojo no se pueda comunicar con el cerebro como debería. Los retinoblastomas pueden aparecer a cualquier edad, pero la mayoría de los casos afectan a niños menores de 2 años. Los tumores pueden ser en un ojo o en ambos. Raramente se extienden a otras partes del cuerpo. Los retinoblastomas se pueden tratar.
Generalmente, el primer signo de un retinoblastoma es la leucocoria (una pupila de color blanco turbio). Cuando se ilumina con una luz potente, la pupila se puede ver de color blanco plateado o amarillo.
Entre otros signos, se incluyen los siguientes:
- Ojos no alineados como deberían
- Estrabismo o bizquera
- Pupila más grande de lo normal
- Iris turbio (la parte del ojo provista de color)
- Visión deficiente


